Nuestras
Novedades

Noticias, Información y más.

Volver

Indicadores de GEI para lechería: Medir es el primer paso para mejorar.

Indicadores de GEI para lechería: Medir es el primer paso para mejorar.

Pablo Cañada viene trabajando en estimaciones de GEI en ganaderías desde hace 8 años, ahora el tema vuelve a la agenda nacional. En esta edición explica cuáles son y para qué utilizar los indicadores de GEI para la lechería a escala regional y para el productor.

En la edición anterior se abordó la relación entre el efecto invernadero y la ganadería, donde hemos introducido el tema de las emisiones mundiales y el aporte de Argentina con apenas el 0,8% mundial (368 Mll t/CO2eq) . Se presentaron resultados de indicadores como las emisiones extraídas del Inventario Nacional de Argentina (expresados en valores absolutos de CO2eq) y de Intensidad de Emisiones (expresados en CO2eq por unidad de producto) tomados de la bibliografía.
Sin embargo no hemos hecho hincapié en la utilidad de ambos indicadores. ¿Qué expresan exactamente? ¿Por qué hablamos de dióxido de carbono equivalente? Estrictamente los países adherentes al Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) deben informar el total de sus contribuciones de Gases de Efecto invernadero (GEI) en valores absolutos, es decir en CO2eq. Que se hable de “equivalentes” proviene, por ejemplo, del hecho que el sector agropecuario nacional posee tres fuentes de GEI: metano (CH4), dióxido de carbono (CO2) y óxido nitroso (N2O) (ver gráfico Nº1). El gas de referencia como todos han escuchado alguna vez es el CO2. Caracterizados por sus impactos en la atmósfera los GEI se ponderan por su factor de calentamiento global (GWP, del inglés) siendo la unidad el CO2, el CH4 equivale a 28 y el N2O a 365 veces el CO2. Resumiendo, cada gas se pondera por su GWP y se expresa en equivalentes de CO2.
Normalmente los resultados desarrollados en el contexto de los inventarios son utilizados por muchos actores. Por ejemplo la provincia de Buenos Aires podría comunicar que cuenta con 2,11 Mt CO2eq de la lechería, Santa Fe 2,50 MtCO2eq y Córdoba 2,55 MtCO2eq, siendo el 27,3%, 32,2% y 33% de los GEI de la lechería nacional respectivamente. Si a estos valores los relacionamos con la productividad de cada provincia tendríamos la Intensidad de Emisión promedio de Buenos Aires 0,74 kgCO2eq, Santa Fe 0,69 kgCO2eq y Córdoba 0,61 kgCO2eq. Con esta información los tomadores de decisión podrían acudir a mercados internacionales promocionando productos amigables con el ambiente. O tal vez podría ser un indicador muy apreciado para un inversor internacional.
Una provincia podría apoyarse en el uso de sus emisiones totales como un indicador ambiental que podría acompañar a impulsar políticas regionales, provinciales, o sectoriales en busca de la sustentabilidad en el eje ambiental. Aunque aquí seguramente habrá una tarea pendiente en la exploración del indicador en el territorio con el fin de abarcar su variabilidad. Sobre esto recordemos que: a) aproximadamente el 55% (rango del 50% al 75%) de los GEI provienen de la fermentación entérica (CH4), es decir del animal per se y b) que la fermentación entérica puede ser reducida un 50% por un cambio de factor de emisión si la dieta supera el 90% de aportes por alimentos concentrados (característico de sistemas estabulados). Sin embargo en esta ocasión solo atenderemos a la variabilidad de los sistemas pastoriles.

Qué puede hacer un productor tambero en cuestiones de GEI
En los sistemas pastoriles donde aún quedaría un margen aproximado del 50% de variabilidad por explicar, hay bastante por hacer. Sin ahondar en valores, los rangos de intensidad de emisión de los diversos sistemas pastoriles (0,5 a 2,5 VT/ha) arrojan un rango de 0,65 a 1,3 kg CO2eq/l de leche. Un productor podría buscar su margen de mejora en la eficiencia del uso de combustibles fósiles y energía eléctrica, gestión de las pasturas y cultivos y manejo animal. Es probable que varias de esas mejoras impulsen un incremento en la producción, lo que disminuye aún más su intensidad de emisión. El primer paso es medir. Pero ¿siempre es posible alcanzar el mínimo del indicador? En el próximo ejemplar retomaremos este tema.
Para finalizar podríamos imaginar en un futuro cercano políticas que incluyeran algún indicador de GEI. Para ello, las instituciones públicas deberían asegurar que la implementación del indicador sea una motivación para impulsar una mejora en el sector. Por su parte los productores pueden ir tomando notas de sus indicadores para diagnosticarse e informar a sus clientes. Los consumidores se renuevan y vienen cada vez más exigentes, un tema que tocaremos en la próxima edición.

1. Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Año 2014.
https://inventariogei.ambiente.gob.ar/
2. Millones de toneladas de CO2eq

Autor: ing. Agr. Pablo Cañada

Volver